Fiel a ti mismo/a.
Un día lluvioso, a punto de comenzar el invierno, las hojas caían de los arboles y el olor a tierra mojada invadía me invadía completo. Absorta en mis pensamientos, caminaba por la calle sin reparar en la gente, en los coches que tocaban el claxon y en la multitud de niños que buscaban con una mirada desesperada sus padres para regresar a casa. La música, mi fiel compañera, era la mejor cura para la ansiedad y preocupación que mi cuerpo padecía. Mi cabeza se enfrentada diariamente a mi corazón para decidir cual era la decisión correcta. Recién graduada en la carrera que llevaba años soñando, con unos padres orgullosos, los amigos soñados y un compañero de vida ideal parecía que mi vida se tambaleaba por momentos.
Me encontraba en un punto de inflexión en mi vida: buscar empleo para ser independiente, continuar con mis estudios y luchar por una vida junto a mi pareja o seguir a la sombra de mis padres sin ser completamente feliz.
Miles de incognitas sin respuesta invadian mi mente y no encontraban la respuesta adecuada. ¿Pero había respuesta? - me dije a mi misma sin consuelo. Parece ser que no había respuesta o quizá yo no la encontraba, de manera que decidí hacer lo que más a mi me costaba, abrirme a los demás. Amigos, conocidos y personas buenas que me había encontrado en el camino a lo largo de mi estancia universitaria me dieron sabios y útiles consejos, donde hubo uno en especial que me marcó. Decía lo siguiente:
- Se fiel ti misma, porque sólo tu sabes aquello que te hace feliz y nadie más que tu puede saber o entender lo que sientes y lo que necesitas.
En ese momento,todo lo que había a mi alrededor aquel día volvío a cobrar sentido y decidí coger las riendas de aquello que creía perdido. Yo podía conseguir tener la "suerte" que otra gente mostraba al mundo y porque no ser tan afortunada como ellos. Hoy, sigo luchando por convertir todo aquello que deseo en realidad, aunque sin saber a ciencia cierta si lo conseguiré; pero lo que si se con exactitud es que siendo fiel a ti y a tus convicciones puedes ser capaz de lograr todo lo que te propongas.
Y si no es así, siempre habrá tiempo de reconocer los errores y de arrepentirse si es que es necesario.
PD: Nunca seaís el espejismo de alguien, sed lo que vosotros queraís ser, soñad con lo que un día queraís llegar a ser y luchad. Seguramente, algún día todo lo que vosotros hayaís sembrado lo recojais con ilusión y podreis decir con claridad: ¡AHORA SI, SOY LO QUE QUIERO Y SOY FELIZ!
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